¿Dónde coger rebollones?

Según algunos expertos las lluvias de finales de agosto y principios de septiembre hacen que este otoño tengamos una buena oportunidad de coger rebollones. Así que hemos preparado una breve guía sobre algunos lugares de España donde puedes encontrarlos, además de algunos consejos que debes tener en cuenta si alquilas una casa rural y te apetece salir al campo a coger rebollones.

la família rovelló

El rebollón (Lactarius deliciosus) es una seta que tiene diferentes nombres a lo largo de la geografía española. Níscalo es una de las formas más frecuentes de nombrarlo y en los pueblos de Castilla-León encontramos algunas variantes, como mízcalo, nícalo, mícula o nísquele, mientras que en Andalucía en algunas localidades se le llama guíscalo o guiscano. En Aragón se les suele llamar hongo royo, rebollón o robellón, mientras que en Cataluña, Castellón, Valencia y el interior de Alicante también se conocen en diferentes zonas como esclatasang, pinetell, peratxe, rovelló d’obaga, rovelló o pinenc. Así que aunque use varios de estos nombres en el artículo estamos hablando todo el rato de la misma seta, un manjar culinario bastante abundante en España, pero mucho más escaso fuera de la Península Ibérica.

El primer consejo para principiantes es que hay que aprender a distinguir los rebollones de otras setas y sólo coger aquellas que identificamos con seguridad.  La discriminación se debe hacer pieza a pieza, ya que dentro de un grupo de rebollones podemos encontrar setas de otras especies, y las que desconocemos, por precaución se deben dejar sin tocar pues podrían ser venenosas. Los níscalos son hongos de un color rojizo anaranjado, muy característico, y que se han hecho populares porque son sabrosos y fáciles de reconocer. Hay otras dos especies de la familia Lactarius que se parecen bastante a los rebollones y también están en las pinadas: el Lactarius sanguifluus, que también es comestible y el Lactarius torminosus, llamado falso níscalo y que es tóxico. Con la experiencia se identifican a simple vista. El rebollón es naranja y se oxida dando lugar a un color verdoso, mientras el falso níscalo es de un color más claro y peludo. Pero siempre que haya una mínima duda se puede hacer una prueba. Córtalo y mirar el color del líquido que suelta: si el látex es naranja es un rebollón y si es blanco o amarillento es un otra especie. Puedes ver más fotografías de los hongos en el blog de Alfonso Perdel y si aún así  no tienes claro como diferenciarlos ve al campo acompañando alguien que tenga experiencia cogiendo níscalos.

actarius deliciosus - niscalo - rovelló - Saffron-Milk-cap

¿Cuando coger níscalos? La búsqueda de setas en la naturaleza es una actividad asociada al otoño porque en septiembre, octubre y noviembre es el mejor momento para su recolección. Pero esto depende en parte de las lluvias y el clima, por lo que en las zonas más mediterráneas la temporada puede alargarse hasta enero. Hay grandes variaciones en la cantidad de rebollones que salen de un año a otro, ya que lo importante para que florezca el hongo es que se den unas condiciones ambientales propicias. Algunos expertos calculan la fecha de salida para ir a buscar níscalos contando los días que han pasado desde el primer día de lluvias. Se habla de 20 a 40 días, aunque saber el tiempo exacto es una valoración que sólo se consigue tras años de experiencia y centenares de salidas en busca de rebollones. Las condiciones ambientales favorables para ir a coger rebollones son.

  • Al menos dos lluvias importantes en las últimas cinco semanas.
  • Temperaturas agradables, ya que las heladas no les van bien.
  • Sin vientos fuertes en los últimas días ni cambios bruscos de la temperatura, como olas de calor.
¿Dónde coger níscalos?  Para hacer turismo rural en otoño es interesante escoger un destino con una buena reputación para la micología, como las zonas de interior de Castellón, Cataluña, Cuenca, algunas provincias de Andalucía, Aragón o Castilla-León. Los rebollones son un hongo que viven en simbiosis con las raíces de pinos y otras coníferas, por ello aparecen sólo en bosques mixtos o en pinares. Por otro lado este hongo se adapta sin problemas a diferentes tipos de suelo, así que los encontraremos en la mayor parte de España si el tiempo acompaña con lluvias abundantes. Como sería demasiado largo abarcar en un único artículo todos los sitios donde puedes coger níscalos nos vamos a centrar en darte algunas recomendaciones sobre Castilla-León,  Cataluña y Castellón.
 
Aquest any, sí !!!! - (+_+) - La cesta de rovellons

Coger rebollones en la Comunidad Valenciana


De las tres provincias Castellón, Valencia y Alicante, es la primera donde podemos encontrar más lugares para encontrar níscalos, y  es que no en vano la provincia de Castellón es la segunda más montañosa de nuestro país y por tanto donde mas bosques hay para encontrar este manjar. Aunque vamos a poder encontrar en varios puntos, es en la comarca del Alto Maestrazgo donde por su altitud y climatología es más frecuente encontrarlos en otoño.

El pueblo de Vilafranca (Castellón) ya limítrofe con la provincia de Teruel es una zona con gran cantidad de pinares ideales para su recolección. Si vais a pasar un fin de semana en Vilafranca, nuestra casa rural es una pequeña y acogedora casa rural con unas espectaculares vistas a la montaña y desde donde empiezan muchas de las rutas de senderismo que hay por la zona.

Coger níscalos en Castilla y León

Los pinares de la Sierra de la Demanda es una de las zonas más populares para recolectar mízcalos de Castilla y León, aunque otras zonas cercanas de la provincia de Burgos y Soria también suelen tener una generosa cantidad de níscalos si llueve suficiente. Hontoria del Pinar, Salas de los Infantes, Huerta de Rey y los pueblos próximos están en una zona de bosques de pinos en la que son frecuentes los níscalos. Para encontrar las mejores piezas hay que separarse de la carretera y lo lugares más transitados. También es importante respetar la forma tradicional de coger los níscalos, cortándolos uno a uno, comprobando que todas las setas que cogemos son robellones y llevándolos en cestas de mimbre. Un alojamiento rural en la zona que puede ser interesante es Casa Chanin. Es el conjunto de dos viviendas en Pinilla de los Barruecas que se reservan completas y que juntas tienen capacidad para 20 personas. Entre las características de Casa Chanin destaca el servicio de comidas y cenas, que es poco habitual cuando el alquiler es integro. Además de coger rebollones en la zona de la Sierra de la Demanda, si tienes tiempo de vacaciones en otoño, en la zona hay lugares de interés como el monasterio de Santo Domingo de Silos, o la ciudad romana de Clunia,  en Peñalba de Castro, una pedanía de Huerta del Rey.

 

Otro conocido destino para coger rebollones en Castilla y León es Tierra de Pinares, una zona de bosques en los que domina de pino rodeno y el pino silvestre. Tierra de Pinares engloba comarcas de Segovia y Valladolid, y se encuentra al noroeste del conocido Parque Natural de las Hoces del Duratón. El lugar está bastante cerca de Madrid, por lo que es una opción interesante para una escapada de fin de semana. De hecho la zona es tan popular que la recogida de setas está regulada y en algunos municipios no es gratuito. Para alojarte en la región puedes encontrar casas rurales en Lastras de Cuellar, Zarzuela del Pinar, Coca, Íscar, Medina del Campo y otras poblaciones cercanas. Sol del Duratón, es una de estas casas rurales, que se encuentra en Castroserracín, Segovia. En los bosques y prados cercanos a Castroserracín además de níscalos se podrás encontrar champiñones silvestres, el boleto anillado y otras setas comestibles.

A veces la mejor forma de volver a casa con una cesta de rebollones repleta es ir a zonas de Castilla y León menos transitadas, como las lindes entre España y Portugal. Las Uces, un pueblecito de Salamanca, próximo al Parque Natural de Arribes del Duero, es uno de los muchos lugares de interés micológico que tiene importantes pinares. La Casa rural Las Uces, alquila las habitaciones por separado y tiene instalaciones adaptadas para minusválidos, por lo que es un lugar interesante para quedarte a dormir si vas al monte de Salamanca a coger níscalos, hacer senderismo o rutas en BTT. Otra casa rural de Castilla y León que pueden ser interesantes para los amantes de la micología es la Casa La Tarabilla, en Segovia. Está localizada cerca de la Sierra de Gredos, en el anejo de Casas del Abad, en la comarca del Aravalle. En cualquier caso si tienes dudas del mejor sitio para ir a buscar algún tipo de seta puedes usar el servicio de Micodata, un servicio online que te indica la presencia de diferentes setas en Castilla y León sobre un mapa en función de las condiciones meteorológicas.

 
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Coger rebollones en Cataluña.

Otra región de España de gran tradición micológica en la que abundan los pinares con níscalos es Cataluña. Las provincias de Barcelona, Lerida, Tarragona y Girona tienen un clima generoso en lluvias que permite que salgan rebollones desde las zonas litorales a las montañas de los Pirineos en diferentes momentos del año. En catalán es habitual llamar pinetell al Lactarius deliciosus y rovelló al Lactarius sanguifluus, aunque no todo el mundo hace esa distinción. Tal y como nos explica Gerardo Esteban en su blog cada región tiene su temporada alta de dos o tres meses, entre julio y enero. En verano sólo los encontrarás en algunas zonas del Pirineos catalán, más tarde empiezan a aparecer en el prepirineo y las zonas de media montaña de Cataluña central, mientras que las zonas cercanas al litoral son las que pueden tener níscalos durante las Navidades y el fin de año.

Poblaciones como Berga, Olvan, Borredà, La Pobla de Lillet, Saldes, Castellar de N’Hug, que forman parte de la comarca de Berguedà son pueblos interesantes para una escapada de fin de semana dedicada a la búsqueda de rebollones. La zona es tan prolífica que en la mayor parte de estas poblaciones se celebra en otoño algún tipo de feria de venta de setas. Los mercados de setas de Cal Rosal y Guardiola de Berguedà son permanentes durante los meses de septiembre, octubre y noviembre, y son un buen sitio para comprar aquellas variedades que no conoces o no has tenido la suerte de encontrar. Otra zona de Cataluña en la que también es posible encontrar una gran cantidad de rebollones es la comarca montañosa del Solsones, una zona con poca población y en la que no te cruzaras con mucha gente buscándolos. Otra cosa importante que debes saber cuando vayas a coger setas cerca de Solsona y en el resto de Cataluña es que la mayor parte de los bosques son privados, aunque de normal no deberías tener ningún problema por moverte en ellos. 

En las comarcas más cercanas a Barcelona, como las del Vallés, el Bagés y Osona, hay bastante gente que se dedica a buscar setas a nivel amateur y la competencia por llevarse un par de kilos de níscalos a casa es grande. Dentro de las comarcas que he citado, el Moianès es un altiplano con pinares que es de las que se suele aconsejar para recoger el pinetell. Por ello poblaciones como Santa María d’Olo, l’Estany i Moià, en octubre y noviembre son uno de los destinos predilectos para los recolectores de rebollones de Barcelona. Una casa rural en las que puedes alojarte si vas a coger rebollones en el centro de Cataluña, en Manlleu (comarca de Osona) es La Rierola. Se alquila la propiedad entera, que tiene capacidad para cinco personas, y dispone entre otras comodidades de conexión a Internet gratis. También tienen un huerto ecológico en el que producen una parte de las verduras que se consumen en las comidas y cenas. Dentro de las casas rurales también es interesantes conocer masías, como por ejemplo El Mas ReGort, que está en la comarca del Ripollés y es ideal para ir a explorar la presencia de setas en los términos de poblaciones cercanas como las de Campdevànol y Les Lloses.

Cistell de Rovellons

 

Que llevar para coger níscalos. Una vez hayas decidido donde ir en búsqueda de rebollones y reservado una casa rural en la zona, debes preparar el equipo imprescindible de recolector de setas. Una cesta de mimbre o similar, un cuchillo y calzado para senderismo. La cesta es importante que sea de mimbre, para que así las esporas de las setas que te llevas vuelvan a caer en el suelo, favoreciendo que vuelvan a salir muchas más. No es bueno llevarlos en bolsas de plástico, porque las setas no se conservan bien y fermentan mucho más rápido. El cuchillo es imprescindible para cortar los robellones a ras del suelo, dejando la parte que es capaz de volver a crecer por sí misma en el suelo. Otros elementos que te pueden ayudar cuando vas a coger níscalos son un bastón, unos guantes, algo de comida para darte un descanso y alguna guía de setas para reconocer aquellas variedades que no sabes identificar a simple vista. Con todo esto y los consejos que podéis encontrar en blogs como el Tercer Brazo o Cazadores de Bolets espero que este otoño podáis disfrutar de otro de los manjares característicos de la gastronomía de España.

Disfrútalo!!!